sábado, 22 de noviembre de 2025

A MI PADRE


 En el 124 aniversario de su nacimiento, mañana 23  de noviembre 2025.

  Hace bastantes años, en Higuera de la Sierra, cuando me acerque a saludar a Currita, persona muy estimada por sus paisanos, y mi familia, me contó …
-“Una mañana iba tu padre montado en la mula camino de La Carpintera, iba llorando y al pasar por mi puerta le pregunté por ti y me contestó... Don Domingo me ha dicho que se puede morir en cualquier momento”.
   Aquel día que mi padre derramó aquellas lágrimas, yo tendría tres meses. Cuando las palabras de Currita han llegado a mis oídos han pasado veinticinco años.

   Días más tarde, con mi gratitud a Currita por haberme sabido transmitir aquellos sentimientos con tan sencillas y tiernas palabras, dediqué estos versos a mi padre por  aquella pena interior , por quererme como me quiso.

  DOLOR, SENTIMIENTOS Y LÁGRIMAS

Palabras que como un trallazo
se estrellaron contra tu cuerpo,
se clavaron y rajaron tu alma
dejando libre tus sentimientos…

No pudiste controlar tu angustia,
tus ojos se humedecieron,
tímidamente secaste tus mejillas,
tímidamente se estremeció tu cuerpo...

Y es que, en aquella criatura,
su sangre era tu sangre
y su cuerpo, semilla de tu cuerpo...

Y es que un hijo, Otilio,
cuando se quiere como tú quieres…
acapara todos los sentimientos.

        Goma

A orillas del Atlántico. A mi padre por quererme como me quiso. 


Texto extraído del libro  Tierra de castaños
Autor  José  González  Mayoral -  Goma -
Obra inscrita en el Registro de la propiedad intelectual


Hoy, recordando el día de su nacimiento, quiero hacerlo significativo  con la siguiente 
ACTUALIZACIÓN... 
 
Para ilustrar  estas palabras, estas rimas  y  aquel profundo dolor, he elegido esta imagen...


  San Pedro en lágrimas, hoy en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Obra de nuestro sevillano Bartolomé Esteban que firmaba sus trabajos con el apellido materno... Murillo.

   DETALLES para agudizar los sentidos y profundizar en la obra…


Erostro, transmitiendo salud con la barba corta, espesa,   madurez  con perilla canosa, dolor con unas silenciosas lágrimas difíciles de descubrir y, con unos ojos bien abiertos y la mirada en “Las Alturas”, vislumbrando esperanza.


Las manos, con los dedos entrelazados encarnando el amor.





Edifuminado de claros y oscuros dando  profundidad a una imagen  con más curvas que rectas y justificando la nueva corriente del  apartado realismo de estas con la llave y elibro...


          Un lienzo  de un pincel barroco de la escuela                       andaluza testimoniando el dolor humano.

      Trágico accidente  DE BARTOLOMÉ ESTEBAN MURILLO

Nuestro artista sevillano recibió  el encargo de pintar  un conjunto de cuadros para el políptico del retablo del Altar Mayor de la Iglesia, hoy desaparecida, de Santa Catalina en del colegio de  Capuchinos de Cádiz.  

Como toda obra de grandes dimensiones  requirió la instalación de un andamio para la realización de las partes superiores de la pintura.

Cuando Murillo terminaba “Los desposorios místicos de Santa Catalina” de la composición, cayó desde el andamio.  Como consecuencia del accidente, la hernia intestinal que tenía se le agravó, su hijo fue por el a Cádiz  y traerlo a Sevilla donde murió meses más tarde, a consecuencia de la caída,  a la edad de sesenta y cinco años.  

Cumpliendo su última voluntad, fue enterrado en su parroquia, en la desaparecida Iglesia de Santa Cruz, en la Plaza de Santa Cruz.

La caída de Murillo conmovió a sevillanos y no sevillanos. El mundo del pincel “vivió en sus carnes” la desdicha y la pérdida de tan insigne pintor a tan temprana edad.


Texto extraído del libro  Cuadros  para la historia
Autor   José González Mayoral  -Goma-
Inscrito en el  Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes  ARCHIVOS   GOMA con la colaboración de ISABEL GISBERT PALACIO


SEVILLA Y MURILLO











                                                      Jardines de Murillo


Plaza de Santa Cruz

Casa en la plaza de Santa Cruz donde estuvo la iglesia del mismo nombre y  fue enterrado Murillo
Placa para perpetuar la memoria del pintor y el lugar 



Texto extraído del libro   Rincones y paisajes con  encanto
Autor   José González Mayoral  - Goma-
Inscrito en el  Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes   ARCHIVOS   GOMA  

Con estas líneas mi admiración para aquellos artistas del pincel y del palustre que con unos maderos, unas tablas y unas cuerdas elevaron su arte hasta las cúpulas y hoy para esas personas  dedicadas a la conservaciónrestauración  que, en su “amor  por el arte”, desafían “las alturas” con un alto riesgo escasamente reconocido.




sábado, 15 de noviembre de 2025

SEMBLANZAS DE LA ALAMEDA DE HÉRCULES, SEVILLA III

PERFILES DESDE EL  ALJARAFE SEVILLANO

   mirando desde el taxi hacia la curva que el Guadalquivir dibuja en San Jerónimo, Viator imagina aquellos admirados sábalos de dorso verde azulado que, brillando como la plata, llegada la primavera, dejaban el Atlántico y desde la Sanlúcar de Magallanes y Elcano, dejando ver la mancha negra de sus  opérculos, comenzaban su remonte para el desove hasta la popular zona del Alamillo.

Un brusco movimiento del taxi por un desnivel del asfalto a la salida del puente apellidado con el mismo nombre que la popular zona ya mencionada, pero por su apariencia, conocido como el "puente de la Salud", hace salir a Viator de sus pensamientos y mirando al frente, en dirección Camas y Santiponce, en la Cornisa del Aljarafe, visualiza “las siete colinas” que determinaron el asentamiento de los legionarios heridos y veteranos romanos en el lugar conocido como Cerro de San Antonio y sobre el piso de una ciudad preexistente que Escipión "El Africano", evocando a Italia, llamó Itálica y, entre las citadas colinas también localiza las siluetas... del histórico  Cerro el Carambolo muy  conocido por su valioso tesoro y del entrañable y misterioso Cerro de Santa Brígida, bien reconocible desde cualquier punto cardinal de la Campiña sevillana por su emblemático y sempiterno álamo que vigila sus cerros, su valle y su río.

   Cuando Viator, baja su vista hacia el valle, ve el Monasterio de Santa María de las Cuevas e imagina a los monjes cartujos pescando en el río para llevar algún pescado a la mesa y, en esa ojeada al pasado,ve a los pescadores de la zona en “su pesca” y a los pícaros de tierra en su intento de hacer cada cual “su repesca” en los alrededores del Alamillo y la no menos afamada Barqueta, muy concurrida por ser puerta de entrada y salida de la ciudad y punto de encuentro por su cercanía a la “barqueta” (barca) que pasaba personas y enseres de una orilla a la otra del río.

   Enhebrando humildes y tímidos “hilos del saber” en agujas del pasado, sumando puntadas e intentando zurcir historias, el taxista llama la atención de Viator con un resoluto...

- Hemos llegado.

Pasado unos segundos, tras mirar al exterior, añade...

- Se nota que fuera hace frío. Aunque mi ruta ha terminado, me quedaré hasta que el autobús que le tiene que recoger, llegue.

- Gracias.


Texto extraído del libro   El Nilo en mis manos
Autor José González Mayoral, 
Goma
Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes   ARCHIVOS 
Goma





sábado, 24 de mayo de 2025

SEMBLANZAS DE LA ALAMEDA DE HÉRCULES, SEVILLA. II

 CRÓNICAS CERVANTINAS Y DE LOPE DE VEGA EN EL ALAMILLO.

   El  taxi no llega y Viator, pensando en el topónimo del lugar y reflexionando sobre la vida en el Alamillo de los siglos XVI y XVII, imagina mendigos, matones y pícaros del lugar que, entre chozas y al refugio de una exuberante floresta natural de gran belleza, van y vienen cada cual con su historia, como la conversión de Cristóbal de Lugo, todo un granuja que al amparo de su cargo como criado del inquisidor Sandoval, actúa con maldad y sin escrúpulo en el escalón más bajo de la pirámide social sevillana. Un rufián  que tras un silencio temporal, aparece regenerado como Fray Cristóbal y, cuando con su amo marcha a México, Lugo, ahora convertido en Fray Cristóbal, es tenido por un hombre santo.    Y, en esa envoltura de santidad conoce a Ana de Treviño, una celebridad sevillana que, en sus últimos momentos de vida, se niega a confesarse. En esa agonía, el fraile es requerido y acompañado de su criado “el lagartija”, también regenerado como Fray Antonio, convierten a la pecadora Ana de Treviño, a quien confiesa y salva de las llamas del infierno.

                         El rufián dichoso”.  Miguel de Cervantes Saavedra.

   Un reflejo de la vida de la época a través de... señoras, señores, criados, rufianes, estudiantes, clérigos, frailes, ángeles y demonios, incluidos un inquisidor, una dama, un virrey y hasta unas almas del purgatorio. Unos personajes que Cervantes pincela en su famosa comedia “El rufián dichoso”.

    

    Al final de sus años, al rufián Cristóbal de Lugo, como encarnación del pecado y del castigo, le alcanza la lepra y, cuando muere, es vitoreado y subido al altar por los cristianos. 

 Intentando asimilar aquellas conversiones de inquisición y santidad por la fe, bajo el drama y la comedia de la novela cervantina, “El rufián dichoso”, suena un claxon a la espalda de Vuiator. Cuando este se gira, el taxista se le acerca, le saluda y coloca su maleta en el maletero, mientras él se acomoda en el asiento. Envuelto en esa magia nocturna y bloqueado por ese embrujo sevillano que, coqueteando con esos juegos prohibidos, se esconde y te sorprende entre adelfas, espiando como la luna coquetea y se refresca en el río, Viator, a su paso por el puente del Alamillo, intenta escenificar aquellos versos de rufianes, timadores, holgazanes y vividores  de  Lope de Vega, sobre los Vargas de Castilla”.  

 Pinceladas de amores y desprecios, agravios y satisfacciones, belleza y afeamiento, vida y muerte...

   Lecciones de un genio de la literatura, cosechadas en el escenario de la vida desde su caballete poético de la nobleza, con pinceles de arte creativos y al óleo de colores satíricos, zumbones, picantes y ridiculizantes sobre lienzos del pueblo y de la corte




Portada manuscrita de la famosa comedia  los Vargas de Castilla.de Lope de Vega.

 

Texto extraído del libro   El Nilo en mis manos
Autor José González Mayoral,
Goma
Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes   ARCHIVOS 
Goma








lunes, 14 de abril de 2025

SEMBLANZAS DE LA ALAMEDA DE HÉRCULES, SEVILLA

       En una madrugada de febrero, en el Alamillo, junto a ese Guadalquivir de Juan Ramón para soñar o de Bécquer para pasear, algo fría, pero de mínimas en desplome y bajo un hermoso cielo de estrellas resplandecientes, Viator, esperando la llegada de un taxi, repasa historia y, recordando espacios con latidos toponímicos aún presentes, visualiza el pasado.  

    Al sur, las huertas que, a uno y otro lado del río, desde el Convento de los Remedios, pasando por la iglesia trianera de la O y el Monasterio de La Cartuja, llegaban hasta el Alamillo, un espacio poblado de álamos, donde el río en sus crecidas se desbordaba y creaba un pantanal conocido por La Laguna de Feria que llegaba hasta la muralla de la ciudad.

      Con el paso de los años y con el fin de evitar estas riadas que tanto amenazan a la ciudad, la laguna se rellena, se puebla de álamos y el nuevo espacio comienza a llamarse La Alameda, pero La Alameda sigue inundándose, incluso hay ocasiones que solo puede ser atravesada en barca por lo que, doscientos años más tarde, comienzan nuevas obras de remodelación en El Alamillo y La Alameda, donde dos columnas extraídas de un templo romano de la calle Mármoles, servirán de base a las esculturas de Julio César y Hércules que rematarán las obras de tan celebrado paseo por los sevillanos. Cuando tiene lugar la inauguración, La Alameda recibe el apellido del mítico navegante y conquistador, Hércules.

  
                           SEVILLA en el S.XVI. Óleo atribuido a Alfonso SÁNCHEZ-COELLO. 
              Puente de barcas en Triana   *Giralda y catedral  *Torre del Oro y Torre de la Plata                                                                                                                             JULIO CÉSAR                     HÉRCULES
     Y, en el Jardín de La Alameda de Hércules, en aquel espacio de ocio cercano al Guadalquivir y junto al no menos famoso barrio de la Macarena, con su inauguración, comenzó a celebrarse la “Velada de San Juan y San Pedro” que sustituiría las “Fiestas del Corpus Christi” y que, con el paso de los años, estas también serían sustituidas por la “Feria de Abril.


                                     Restos del templo romano de la calle Mármoles, Sevilla


Texto extraído del libro   El Nilo en mis manos
Autor José González Mayoral - Goma-
Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes   ARCHIVOS Goma


domingo, 2 de febrero de 2025

Apis, el dios egipcio

 Imagen de portada del libro... El Nilo en mis manos.



   Estela hallada en el Serapeum de Menfis, Saqqara. El difunto adora al dios Apis, el toro vivo elegido entre los de color negro, pero con vientre y patas blancas. El animal vivía en el recinto sagrado de Ptah, en la capital del Imperio Antiguo, con dos corrales para poder pasear, disfrutar de su harén y ser visitado por los egipcios como un oráculo, que no como una estatua, aunque se representaba como tal.
   Curiosamente, el animal no debía vivir cumplido los veinticinco años por lo que, llegado a esta edad, era ahogado en la fuente sagrada, trasladado en un sarcófago a Saqqara y enterrado en una fosa excavada a doce metros de profundidad, en el lugar de descanso de los toros sagrados egipcios.

Texto extraído del libro   El Nilo en mis manos.

Autor  José González Mayoral  - Goma-
Inscrito en el  Registro de la Propiedad Intelectual
Imagen    ARCHIVOS   GOMA    

viernes, 29 de noviembre de 2024

El Okupa

 

Todo “un pájaro” que, en un pestañear, se instala en tu “nido”...


            https://youtu.be/zMraDBLRw4E?si=3y3x7l-OsehKnriT 

                         


martes, 22 de octubre de 2024

Los fiordos noruegos en mis manos

 Libro de bolsillo para trotamundos infatigables


https://drive.google.com/file/d/1fqR-SxcUmtghOjFS8eqzEKkFoHvMvcWM/view?usp=sharing