sábado, 11 de abril de 2026

AMÓN-RA, EL “REY DE LOS DIOSES”, LA DEIDAD EGIPCIA MÁS PODEROSA


  En los principios, Tebas fue la “Ciudad del Sur”. En el Imperio Nuevo el poder se traslada a esta ciudad ya consolidada, como Tebas y Amón, considerado con un dios local, comienza a ser más popular y su culto, comienza a extenderse como el poder de Tebas.

* Templo de Luxor

                                                                      * Obelisco de Luxor        

   En este periodo de esplendor y expansión de la ciudad, los sacerdotes tebanos temiendo perder su grado de autoridad y privilegio, unifican su dios local Amón con el poderoso dios solar Ra, la deidad más antigua de Egipto.  
      Con esta unión de Amón y Ra, los egipcios centran su culto en Amón-Ra y Tebas logra la unificación  y  se convierte en el motor de la economía egipcia.
                               
*Los dos obeliscos del templo de Luxor fueron mandados a construir por Ramsés II  en granito rosa y también ordenó que, sobre el citado granito  fuesen grabados los jeroglíficos conmemorativos de sus victorias y, ambos monumentos, como su ofrenda  real al dios Amón-Ra.                                               

   QR de algunas publicaciones del autor.
Texto extraído del libro El Nilo en mis manos
Autor, José González Mayoral - Goma -
Obra inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual
Diseño, maqueta e impresión: José González Mayoral - Goma -
Imágenes:
ARCHIVOS GOMA







miércoles, 1 de abril de 2026

ABUELO, ¿QUÉ ES "LA MADRUGÁ"?

A Sevilla en su tradicional y excepcional noche del Jueves al  Viernes Santo.



LA MADRUGÁ

Viernes Santo, una de  la “madrugá”,
perigeo lunar, céfiros místicos,
auras, fulgurencias, visillos,
de rocío  y escarcha de solemnidad…

Azahares, jazmines, buganvillas,
cálices para el alma empapar,
compases de suspiros y “quejíos”
Cruz Guía, llamadores, “chicotá”…

Macarena, Silencio , Gran Poder
los primeros en procesionar,
“ Trianera”, Los Gitanos y El Calvario
entre  adoquines ese “buen caminar”…

A la vuelta de una esquina,
la magia de “La Madrugá”
sobre el blanco muro
sombras comienzan a cruzar…

Cruces, estandartes, capirotes,
Cristos Nazarenos y Palios con Dolorosas
eslabones de silencio
que no te dejan ni  suspirar…

Y entre velas, faroles y saetas,
a hombros y en el pecho
la pasión y el respeto  tradicional…
y el aroma a Gloria Bendita de “La Madrugá”.
Goma

                                                 Con aromas de Rocío. “La Madrugá”







Texto   José González Mayoral  - Goma-

Imágenes  ISABEL GISBERT PALACIO   

viernes, 27 de marzo de 2026

LOS COLOSOS DE MEMNÓN

 

   Estas colosales estatuas de piedras, construidas hace más de 3400 años, situadas como la Gran Necrópolis Tebana, en la orilla oeste, mirando al Nilo y al este, al Sol Naciente, representan a Amenofis o Amenhotep III en posición sedentes, con las manos sobre las rodillas y a sus pies, en su parte baja están esculpidas... la reina Mutemwiya, su madre y la reina Tiy, su esposa.

   En el año 1200 a. C. hubo un gran terremoto que destruyó el templo y otros colosos. De aquella catástrofe, estos dos gigantes que son del segundo pilono del templo y los otros restos que se ven alrededor, es lo que queda de aquel templo dorado por dentro y de suelo de plata, mandado a construir por Amenhotep III.

OTROS DATOS

* Ubicación, entre Luxor y el Valle de los Reyes.
* Pilono es la típica entrada monumental a los templos del Antiguo Egipto.
* Los colosos se encuentran subidos sobre un pesdestal de unos 4 metros de altura.
* Cada coloso, tras terremotos y restauraciones, en la acualidad, tiene una altura de unos 14 metros y un peso de unas 700 toneladas.
* La separación entre los colosos está datada en 15 metros.

Texto extraído del libro   El Nilo en mis manos
Autor José González Mayoral - Goma -
Obra 
inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual
Diseño, maqueta e impresión
José González Mayoral - Goma -
Imagen:
ARCHIVOS GOMA



jueves, 12 de marzo de 2026

LA BRILLANTE DISNATÍA TUTMOSIS

EGIPTO, Karnak, templo, relieve, Hatshepsut 

Cuando Tutmosis Itercer faraón de la dinastía XVIII que impulsó el desarrollo y prosperidad del Imperio Nuevo y creador del Valle de los Reyes, fallece, le sucede su hijo Tutmosis II, quien para asegurarse el trono se casa con la princesa real Hatshepsut, hija de Tutmosis I y de una de sus favoritas.   

   Del matrimonio nace Tutmosis III. Tutmosis II fallece tras escasos años de reinado y le sucede su esposa y hermana de padre, Hatshepsut quien se rodea de buenos funcionarios y, destacando por su buen gobernar, también como regenta de su hijo, se autoproclama reina y faraona.

   En este compartir títulos, que no gobierno, a su muerte, Tutmosis III se convierte en el noveno faraón de la su dinastía y único rey de Egipto. A su muerte le sucede su hijo Amenofis II, también conocido por Hatshepsut II

Texto extraído del libro   El Nilo en mis manos
Autor, diseño, maqueta e impresión: José González Mayoral - Goma –
Obra inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes: 
ARCHIVOS GOMA

miércoles, 25 de febrero de 2026

PRIMER ENTERRAMIENTO EN EL VALLE DE LOS REYES

        Tutmosis I


   El primer enterramiento que se hizo en la necrópolis tebana, fue el de Tutmosis I, un rey que destacó como conquistador. Con su ejército expandió las fronteras del Imperio Tebano hasta Siria y el nacimiento del Nilo, Nubia.

 Tutmosis I, faraón de la XVIII dinastía egipcia, sucesor de  Amenhotep I y padre de Tutmosis II y Hatshepsut, sobresalió por sus colosales construcciones y, en esa inquietud de construcción, le encarga a su arquitecto, dentro de un gran secreto, la edificación de su tumba en un nuevo espacio del valle que, sin nombre, comenzó a ser conocido en sus orígenes, por "El Lugar de la Verdad".  

    Después del enterramiento de Tutmosis I, en el año 1493 a. C., más  de un centenar de reyes y reinas  del Imperio Nuevo, eligieron aquel lugar para ser enterrados en este emblemático e histórico valle. 

Texto extraído del libro   El Nilo en mis manos
Autor, diseño, maqueta e impresión: José González Mayoral - Goma –
Obra inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes: 
ARCHIVOS GOMA



viernes, 20 de febrero de 2026

VALLE DE LOS REYES


Un espacio rocoso frente a Luxor donde el calor atrae al silencio y la arena sepulta milenios de años y casi un centenar de tumbas, en las tierras rojas, elegido por los faraones para necrópolis real.

Un espacio que faraones como Tutankamón, Ramsés II, IV, VI, IX o Tutmosis III. eligieron para el descanso eterno.

-Una necrópolis tallada en la roca y cuyo primer enterramiento que se hizo aquí fue el de Tutmosis I, un rey que destacó como conquistador pues, con su ejército expandió las fronteras del imperio hasta Siria y el nacimiento del Nilo. También sobresalió por sus construcciones colosales y, en esa inquietud de construcción, le encarga a su arquitecto, dentro de un gran secreto, la edificación de su tumba.                                           

Dicha necrópolis tebana fue construida mirando al oeste donde el alma del difunto egipcio encontraba las puertas del Duat, donde esperaba el juicio de Osiris y la llegada de la barca para su viaje final.

                                                                 EGIPTO KARNAK obelisco de Tutmosis I

Texto extraído del libro   El Nilo en mis manos
Obra inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual
Autor, diseño, maqueta e impresión
: José González Mayoral – Goma -
Imágenes:
ARCHIVOS GOMA


sábado, 7 de febrero de 2026

LUXOR, POTENCIAL ARQUEOLÓGICO Y MOTOR TURÍSTICO Y ECONÓMICO DE EGIPTO

                  


Moneda de Numidia. Masinisa, primer rey numidio.

  Luxor, según mi profesor y los libros, era una pequeña población situada en la orilla izquierda del Nilo, edificada sobre Tebas. Su origen estaba en los pastores númidas, libios y etíopes que atraídos por la fertilidad del Nilo llegan al valle para establecerse.


   Tebas, la famosa ciudad situada a orillas del Nilo, capital del impresionante Imperio Medio, junto al desierto oriental y Nubia, tras un largo periodo de ocaso, en el año 664 a. C., fue  saqueada, masacrada y arrasada por AsurbanipalHoy, la monumental Luxor se levanta  sobre sus ruinas.


   Después de varios milenios de afincamiento y expansión, los pueblos se agrupan en dos reinos independientes.  El Alto Egipto que, ocupando el sur, se extendía desde Asuán hasta Menfis y el Bajo Egipto que dominaba todo el delta, donde los desbordamientos del río, al retirarse las aguas, dejaban una fértil capa de nutrientes en las orillas que, multiplicando el número y  la calidad de las cosechas, facilitó el comercio y abrió nuevas rutas de mercado para la importación y exportación.

  Osiris, dios de la resurrección.
 En la Necrópolis tebana, según el
libro de los muertos, los egipcios creían que estaba el Duat, el mítico reino de los muertos, situado entre las estrellas, donde se celebraba el juicio de Osiris y se encontraban las puertas que daban paso al reino de Ra.

La necrópolis tebana era la "ciudad de los muertos" para faraones, nobles y trabajadores. En este complejo fúnebre se encuentran el Valle de los Reyes,  de las Reinas, de los Artesanos y otras tumbas emblemáticas como la de la reina Hatshepsut.                                                                           Isis, diosa de la fertilidad.

                                                                                                                                              
    Las tumba se excavaron en el suelo y tenían un
pasillo estrecho que llevaba hasta la cámara funeraria donde se depositaba el sarcófago con el cadáver y el ajuar del difunto. La tumba se remataba con un santuario excavado en la roca, labrado con barro cocido al que daban forma de pirámide.

Horus hijo de Isis y Osiris, dios del cielo.

Estas tres deidades egipcias, Isis, Osiris y Horus,  venerada con   
entrega y respeto  en  Abydos, el principal centro de culto en el
Antiguo Egipto, es significada como la Tríada de Abydos,  donde 
obstentaban la representación de la maternidad, la muerte y la resurrección.     

El dios del inframundo, de la momificación y de la muerte era Anubis. Representado con cabeza de chacal, en la mitología egipcia, tenía como misión, guiar el alma del difunto ante Maat, hija del dios sol Ra y representaba la verdad, la justicia y el equilibrio.


Texto extraído del libro   El Nilo en mis manos
Autor, diseño, maqueta e impresión: José González Mayoral – Goma -
Imágenes: ARCHIVOS GOMA                                                                                                                    Obra inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual