sábado, 26 de septiembre de 2026

DESDE ESNA A KOM OMBO PASANDO POR EDFU

 

                           

                      Falúas por las aguas nocturno de Nilo

 Los cruceros, para aprovechar los tiempos de traslado, se desplazan de noche. mientras los cruceristas duermen, un tiempo que permite el descanso y/o el disfrute de restaurantes, espectáculos, exposiciones, tiendas, discotecas, casinos y un sinfín de opciones, que contribuye a potenciar las experiencias de ocio y cultura del turista.

   En este navegar nocturno, los barcos amarran en los puertos por la mañana y los viajeros, con las pilas cargadas, bajan a tierra para pasar el día y conocer la ciudad. Llegado el anochecer, con el programa cumplido y con el “cansancio a cuestas”, regresan al crucero para cargar pilas, disfrutar de la cena y olvidarse del cansancio asistiendo a los espectáculos mencionados. Momento en el que el barco eleva anclas y zarpa para el siguiente destino.

   Tas la visita al templo Esna, Viator pasa el resto de la tarde noche,  disfrutando de la cena y los espectáculos mencionados. Después, echado en la cama, observa cómo el barco se desplaza entre el suave movimiento de las ondas que se forman por la proa al corta el agua en su desplazamiento.

   A Viator, escuchando el murmullo suave y acompasado del agua del rio que, en su aparente calma, protesta al ser cortado y dividido en su lento fluir, le alcanza el cansancio y le gana el sueño.

   Por la mañana, sobre las seis, Viator, en el templo de Edfu, junto al guía, escucha sus palabras...

   “Edfu, tan histórica como Esna, es una ciudad del Alto Egipto, en la orilla occidental del Nilo, con una ubicación estratégica, pronto destacó por sus vasijas de barro cocido al fuego y por su producción de caña de azúcar. 

    La ciudad, al amparo de las inundaciones de las aguas del Nilo y su limo, un lodo con los nutrientes de calcio, magnesio, potasio, hierro y fósforo arrastrados desde Etiopía por el Nilo Azul y los componentes químicos del Nilo Blanco, permitían, con su alto potencial nutritivo, el cultivo extensivo de la caña de azúcar...

   Con la construcción de la Presa de Asuán, ese limo queda atrapado y aguas abajo, las riberas del río ya no reciben aquel fertilizante natural, por lo que, para mantener la producción de su caña de azúcar, aquellas inmensas plantaciones de cultivo, hoy, según “estudiosos del problema” o negativistas de la también llamada represa, son los mayores consumidores mundiales de fertilizantes químicos, sintéticos o inorgánicos.”                                                        

                          Edfu, templo a Horus representado por el Halcón

   A continuación, el guía, haciendo historia, habla... del templo, de su dedicación al dios Horus, el halcón... de su construcción, sobre los cimientos del construido por Ptolomeo III. También menciona la era ptolemaica, la dinastía que gobernó Egipto tras la muerte de Alejandro Magno. Y volviendo al templo, subraya ... “Es una joya muy bien conservada, que por su tamaño es el segundo más grande de Egipto y que con la conversión del imperio romano al cristianismo fue olvidado durante siglos, pero la arena y el lodo que lo enterró ayudaron a su conservación”.

   Siguiendo su relato, el guía engrandece los trabajos de recuperación de tan magnífico edificio... “En el año 1860, de aquel enterramiento, solo quedaban visibles las partes altas de los pilonos de entrada y las casas de los habitantes que se habían construido sobre los “aparentes” restos del templo. En esta inspecciones, el Servicio de Antigüedades de Egipto, bajo la dirección del egiptólogo francés Auguste Mariette,,comenzó  el traslado del poblado y las excavaciones que con el paso de los años dejó visible escalinatas, pasillos, habitáculos, jeroglíficos,... Un magnífico legado helenístico que ahora visitaremos”.

   Seguidamente, aportando sugerencias para la comida y datos sobre horarios y puntos de encuentros, el guía da tiempo libre para la visita.

   Terminada la visita y la comida, a la hora establecida, el grupo sube a un autobús que les lleva hasta la ciudad de Kom Ombo una ciudad agrícola como las recientemente visitadas. Durante la hora y media que duró el trayecto, el guía fue aportando los siguientes datos...

   “Kom Ombo, aunque con grandes extensiones de tierras fértiles de cultivo, su principal motor económico es su templo, que atrae a miles de turistas.  Su construcción la ordenó el faraón Ptolomeo VI Filométor, en el siglo II a. C. para rendir culto al dios Horus el Viejo, el halcón y al dios Sobekel, el cocodrilo. Por lo que el templo es doble y sus dos mitades son simétricas, independientes y en honor los dioses mencionados. Es de admirar los relieves que adornan sus muros y los curiosisimos instrumentos quirúrgicos expuestos. Conviene visitar el Museo de los Cocodrilos, junto al templo, donde muestran ejemplares momificados con más de dos mil años de antigüedad”.
  

Escenas de las proyecciones sobre los muros del templo de Edfu

   Al bajar del autobús, el guía comunica la hora de regreso al barco y enfatiza la espectacularidad del atardecer, con la puesta de sol de frente y las aguas del Nilo a la espalda.  Y, ya anocheciendo, recomienda no perderse el fabuloso espectáculo de luz y sonido que, despertando la magia atrapada en los rincones del templo, descubre columnas, pasillos y hasta historias en los relieves y jeroglíficos con los que se adornan.

   A la hora acordada, pensando en el comedor y el descanso, Viator, como todo el grupo sube al autobús y, en 40 minutos se ve en el crucero donde la cena y los espectáculos esperan y el cansancio le lleva hasta el camarote donde reviviendo la historia del antiguo Egipto y la mítica leyenda del dios Horus, busca su grabadora y “escupe”...    

Templo de Horus en Edfu:

diseño y arte colosal de protección,

libro de magia y conjuros en sus muros,

hojas de papiro y palmera, pantano de la vida...

 

Salas radiantes de sol o inundadas de penumbra,

recetas de incienso, fórmulas de alquimia,

meteoritos de física y astronomía...

           ¡fabricando el santuario de la vida!

   Después, como casi cada noche, le alcanza el sueño. 

Texto extraído del libro   El Nilo en mis manos
Obra
inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual
Autor, diseño, maqueta e impresión
: José González Mayoral -
Goma -
Imágenes:
ARCHIVOS GOMA


sábado, 15 de agosto de 2026

ESNA III, EL TEMPLO DE JNUM

                                           

Vestíbulo techado sostenido por columnas que, a modo de sala hipóstila, servía de antesala
a los espacios reservados y sagrados del templo.

     Cuando los cruceristas salen del comedor, pasos más abajo, en el centro de la ciudad y en el límite de su zoco, el guía, señalando hacia el templo, les informa...

                     Zoco de Esna.

"Esna, como ya sabéis, es una ciudad nacida del comercio de caravanas dedicadas al transporte de oro, marfil sal y esclavos. Detrás del templo, aún pueden verse la ruina de un caravasar, una gran posada donde descansar a salvo durante los grandes rutas. En cuanto al templo, empezó a construirse en la época Ptolemaica y estaba dedicado a la divinidad mitológica egipcia de Jnum, el dios con cuerpo de hombre y cabeza de carnero con cuernos retorcidos pero horizontales, moldeador de los cuerpos humano, antes de que estos nacieran, con el barro del Nilo y dador de vida. El templo fue construido sobre las ruinas de otro anterior, de la época de Tutmosis III. Después, durante la etapa Ptolemaica, tuvo lugar una nueva reconstrucción que   posteriormente, durante la época romana y a causa de las continuas inundaciones del Nilo, requirieron la intervención de emperadores como Claudio y Decio. Siendo este último el que dejó mayor huella en el templo y en los ciudadanos. Y quien, con su persecución, provocó el la huída  de la población hacia los desiertos cercanos y, consecuencia del éxodo, puso fin a la llamada “era jeroglífica”.   
                        


El guía hace una pausa y concluye...

“Y por último, durante la invasión napoleónica, los esnaquíes se refugiaron bajo su techo. Terminada la conquista, el edificio inundado por el barro se encontraba a unos 9 metros por debajo del nivel de la ciudad y una expedición científica francesa, con la colaboración de la tropa y obreros locales, trabajaron en el templo retirando la arena y el barro hasta su total limpieza. Después y hasta nuestros días continúan los trabajos de conservación y mantenimiento de esta joya de transición arquitectónica que, puramente egipcia, los emperadores Claudio, Vespasiano, Trajano y Decio, pincelaron con jeroglíficos y firmaron con cartuchos reales.”

Templo de Jnum, Sala hopóstila, relieve.                 Templo de Jnum, Sala hopóstila, columna.            


Texto extraído del libro El Nilo en mis manos
Autor José González Mayoral - Goma -
Obra Inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual
Diseño, maqueta e impresión: José González Mayoral - Goma -
Imágenes: ARCHIVOS GOMA    



jueves, 6 de agosto de 2026

ESNA II, EL TEMPLO DE JNUM



                              EGIPTO, Esna, amarre en el muelle en paralelo debido al poco espacio. 

   Pasada la esclusa, el crucero se dirige al muelle de Esna donde, debido al poco espacio, amarra en paralelo junto a otros. 

   Durante el tiempo de atraque en el muelle, el guía comenta al grupo...

“Esna, nacida de un asentamiento estratégico para el comercio,  en la orilla oeste del Nilo, a  unos 60 km al sur de Luxor, hoy es una gran ciudad con una población que ronda los 100.000 habitantes y con una historia milenaria que comienza su desarrollo en el Imperio Medio y Nuevo, alcanzando su esplendor durante los periodos Ptolemaicos y Romano y que, con el “boom turístico” del siglo XXI, se encuentra en el momento álgido de la cresta en la “ola de los cruceros”.  

    El guía, ordena sus papeles, les echa un vistazo y continúa...

  “Nuestro recorrido comienza con el desembarco que haremos cruzando los vestíbulos o las recepciones de los barcos junto a los que hemos amarrado.

   Después, cuando pisemos “tierra firme”, nos encontraremos en el zoco y callejeando entre puestos cargados de todo tipo de mercancías, llegaremos al restaurante donde podremos degustar la cocina tradicional local elaborada con productos e ingredientes de la zona. Recordemos que estamos en el sur, en el Alto Egipto.  Aquí, el reloj parece tener un recorrido más reposado, pues en la cocina”, las ollas de barro y el fuego lento reclaman su tiempo.”                

En la cocina de Esna, el barro y el tiempo van de la mano.        Basbousa.



Tras un pequeño descanso, el guía continúa su información...

   “En el restaurante que tenemos reservado, podemos elegir entre una variedad de platos que pueden ir, por ejemplo, de una sopa verde de hojas de yute, hasta un estofado espeso de okra. Y, todo acompañado con el pan redondo de la zona, conocido como pan shumsi que es el que se consume el Alto Egipto”.


Vainas de okra muy utilizada en la cocina egipcia y en especial en Esna.

  Después, ya en el restaurante y en la mesa de turno, Viator se decide por una sopa de caldo tradicional enriquecida con especias de la zona y cebolla caramelizada muy consumida en la zona.

  Llegado el momento de los postre, aconsejado por el camarero que le habla de masas crujientes salpicadas de frutos secos, se pide basbousa, un pastel de sémola de trigo bañado con un almíbar tradicional aromatizado con agua de rosas o de azahar,  llamado Sharbat  o Qatr  que recién hecho, en caliente, le proporciona una textura más ligera que el tradicional jarabe espeso usado en las cocinas del resto de las gobernaciones del país.

   Cuando los cruceristas salen del comedor, pasos más abajo, el guía les señala el templo de Jnum.


Autor José González Mayoral - Goma -
Obra Inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes: ARCHIVOS GOMA     
Diseño, maqueta e impresión: José González Mayoral - Goma -

jueves, 30 de julio de 2026

ESNA I

 

Vendedores del Nilo ofreciendo, desde la barca, prendas de vestir a los cruceristas.

Atraído por el murmullo de los cruceristas en el que la palabra más sobresaliente es... ¡La esclusa!, Viator da por terminado su repaso histórico de Egipto, se incorpora y abandona el sillón junto a la piscina para acercarse hasta la barandilla de proa donde la gente se está agrupando. En ese acercamiento descubre los bloques de viviendas de la orilla izquierda del río. Y, por lo que ha oído al guía y lo que está viendo, deduce que se encuentra en la esclusa de Esna  que, al regular el paso de cruceros, para sí la llamó... “el semáforo del Nilo”.


  Viator, desde su posición observa cómo, en ese “turno de espera” para que el barco entre en la esclusa, los vendedores locales se acercan en sus barcas de remos al crucero y con una habilidad sorprendente lanzan bolsas transparentes que
, conteniendo túnicas, chilabas, mantas o manteles, llegaban hasta los pasajeros de la cuarta cubierta, quienes, tras revisar el artículo y entablar el tradicional ”regateo” del “tira y afloja”, devuelven  a la barca la bolsa con la prenda o se quedan con el artículo, en cuyo caso ponen el dinero acordado en la bolsa y la arrojaban a la barca.

 


   Un espectáculo que comienza cuando el crucero esperaba su turno de entrada en la esclusa y que termina cuando enfilaba su entrada en una cámara en forma de “uve” invertida, momento en el que, ya con la embarcación posicionada dentro de la esclusa, comienza el proceso de igualación de nivel de aguas mediante los siguientes pasos... 

> La compuerta trasera se cierra herméticamente y el agua de la esclusa por un sistema de bombeo. comienza a subir, elevando así la embarcación.

> Pasados 30 minutos, el barco alcanza el nivel del tramo superior del Nilo, estimado en unos diez metros.

> Superado el “escalón” del desnivel, Viator, refiriéndose al mecanismo de ingeniería que eleva el barco hasta el nivel mencionado, lo llama “el ascensor del Nilo”. Y, estando en estos pensamientos, se abre la compuerta delantera y el crucero reanuda su navegación.


Autor José González Mayoral - Goma -
Obra Inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual
Diseño, maqueta e impresión: José González Mayoral - Goma -
Imágenes: ARCHIVOS GOMA