lunes, 15 de diciembre de 2025
FELICES FIESTAS
sábado, 22 de noviembre de 2025
A MI PADRE
En el 124 aniversario de su nacimiento, mañana 23 de noviembre 2025.
se estrellaron contra tu cuerpo,
se clavaron y rajaron tu alma
dejando libre tus sentimientos…
No pudiste controlar tu angustia,
tus ojos se humedecieron,
tímidamente secaste tus mejillas,
tímidamente se estremeció tu cuerpo...
Y es que, en aquella criatura,
su sangre era tu sangre
y su cuerpo, semilla de tu cuerpo...
Y es que un hijo, Otilio,
cuando se quiere como tú quieres…
acapara todos los sentimientos.
Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes ARCHIVOS GOMA con la colaboración de ISABEL GISBERT PALACIO
sábado, 15 de noviembre de 2025
SEMBLANZAS DE LA ALAMEDA DE HÉRCULES, SEVILLA III
PERFILES DESDE EL ALJARAFE SEVILLANO
I mirando desde el taxi hacia la curva que el Guadalquivir dibuja en San Jerónimo, Viator imagina aquellos admirados sábalos de dorso verde azulado que, brillando como la plata, llegada la primavera, dejaban el Atlántico y desde la Sanlúcar de Magallanes y Elcano, dejando ver la mancha negra de sus opérculos, comenzaban su remonte para el desove hasta la popular zona del Alamillo.
Un brusco movimiento del taxi por un desnivel del asfalto a la salida del puente apellidado con el mismo nombre que la popular zona ya mencionada, pero por su apariencia, conocido como el "puente de la Salud", hace salir a Viator de sus pensamientos y mirando al frente, en dirección Camas y Santiponce, en la Cornisa del Aljarafe, visualiza “las siete colinas” que determinaron el asentamiento de los legionarios heridos y veteranos romanos en el lugar conocido como Cerro de San Antonio y sobre el piso de una ciudad preexistente que Escipión "El Africano", evocando a Italia, llamó Itálica y, entre las citadas colinas también localiza las siluetas... del histórico Cerro el Carambolo muy conocido por su valioso tesoro y del entrañable y misterioso Cerro de Santa Brígida, bien reconocible desde cualquier punto cardinal de la Campiña sevillana por su emblemático y sempiterno álamo que vigila sus cerros, su valle y su río.
Cuando Viator, baja su vista hacia el valle, ve el Monasterio de Santa María de las Cuevas e imagina a los monjes cartujos pescando en el río para llevar algún pescado a la mesa y, en esa ojeada al pasado,ve a los pescadores de la zona en “su pesca” y a los pícaros de tierra en su intento de hacer cada cual “su repesca” en los alrededores del Alamillo y la no menos afamada Barqueta, muy concurrida por ser puerta de entrada y salida de la ciudad y punto de encuentro por su cercanía a la “barqueta” (barca) que pasaba personas y enseres de una orilla a la otra del río.
Enhebrando humildes y tímidos “hilos del saber” en agujas del pasado, sumando puntadas e intentando zurcir historias, el taxista llama la atención de Viator con un resoluto...
- Hemos llegado.
Pasado unos segundos, tras mirar al exterior, añade...
- Se nota que fuera hace frío. Aunque mi ruta ha terminado, me quedaré hasta que el autobús que le tiene que recoger, llegue.
- Gracias.
Texto extraído del libro El Nilo en mis manos
Autor José González Mayoral, Goma
Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes ARCHIVOS Goma
sábado, 24 de mayo de 2025
SEMBLANZAS DE LA ALAMEDA DE HÉRCULES, SEVILLA. II
CRÓNICAS CERVANTINAS Y DE LOPE DE VEGA EN EL ALAMILLO.
El taxi no llega y Viator, pensando en el topónimo del lugar y reflexionando sobre la vida en el Alamillo de los siglos XVI y XVII, imagina mendigos, matones y pícaros del lugar que, entre chozas y al refugio de una exuberante floresta natural de gran belleza, van y vienen cada cual con su historia, como la conversión de Cristóbal de Lugo, todo un granuja que al amparo de su cargo como criado del inquisidor Sandoval, actúa con maldad y sin escrúpulo en el escalón más bajo de la pirámide social sevillana. Un rufián que tras un silencio temporal, aparece regenerado como Fray Cristóbal y, cuando con su amo marcha a México, Lugo, ahora convertido en Fray Cristóbal, es tenido por un hombre santo. Y, en esa envoltura de santidad conoce a Ana de Treviño, una celebridad sevillana que, en sus últimos momentos de vida, se niega a confesarse. En esa agonía, el fraile es requerido y acompañado de su criado “el lagartija”, también regenerado como Fray Antonio, convierten a la pecadora Ana de Treviño, a quien confiesa y salva de las llamas del infierno.
“El rufián dichoso”. Miguel de Cervantes Saavedra.
Un reflejo de la vida de la época a través de... señoras, señores, criados, rufianes, estudiantes, clérigos, frailes, ángeles y demonios, incluidos un inquisidor, una dama, un virrey y hasta unas almas del purgatorio. Unos personajes que Cervantes pincela en su famosa comedia “El rufián dichoso”.
Intentando asimilar aquellas conversiones de inquisición y santidad por la fe, bajo el drama y la comedia de la novela cervantina, “El rufián dichoso”, suena un claxon a la espalda de Vuiator. Cuando este se gira, el taxista se le acerca, le saluda y coloca su maleta en el maletero, mientras él se acomoda en el asiento. Envuelto en esa magia nocturna y bloqueado por ese embrujo sevillano que, coqueteando con esos juegos prohibidos, se esconde y te sorprende entre adelfas, espiando como la luna coquetea y se refresca en el río, Viator, a su paso por el puente del Alamillo, intenta escenificar aquellos versos de rufianes, timadores, holgazanes y vividores de Lope de Vega, sobre “los Vargas de Castilla”.

Pinceladas de amores y desprecios, agravios y satisfacciones, belleza y afeamiento, vida y muerte...
Lecciones de un genio de la literatura,
cosechadas en el escenario de la vida desde su caballete poético de la nobleza,
con pinceles de arte creativos y al óleo de colores satíricos, zumbones, picantes
y ridiculizantes sobre lienzos del pueblo y de la corte.
Portada manuscrita de la famosa comedia los Vargas de Castilla.de Lope de Vega.
Texto extraído
del libro El Nilo en mis manos
Autor José González Mayoral, Goma
Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes ARCHIVOS Goma
lunes, 14 de abril de 2025
SEMBLANZAS DE LA ALAMEDA DE HÉRCULES, SEVILLA
En una madrugada de febrero, en el Alamillo, junto a ese Guadalquivir de Juan Ramón para soñar o de Bécquer para pasear, algo fría, pero de mínimas en desplome y bajo un hermoso cielo de estrellas resplandecientes, Viator, esperando la llegada de un taxi, repasa historia y, recordando espacios con latidos toponímicos aún presentes, visualiza el pasado.
Con
el paso de los años y con el fin de evitar estas riadas que tanto amenazan a la
ciudad, la laguna se rellena, se puebla de álamos y el nuevo espacio comienza a
llamarse La Alameda, pero La Alameda sigue inundándose, incluso hay ocasiones
que solo puede
Puente de barcas en Triana *Giralda y catedral *Torre del Oro y Torre de la Plata
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Restos del templo romano de la calle Mármoles, Sevilla
Texto extraído del libro El Nilo en mis manos
Autor José
González Mayoral - Goma-
Inscrito
en el Registro de la Propiedad Intelectual
Imágenes ARCHIVOS Goma
domingo, 2 de febrero de 2025
Apis, el dios egipcio
Imagen de portada del libro... El Nilo en mis manos.
Texto extraído del libro El Nilo en mis manos.






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