Hace más de cinco mil años, huyendo de las tierras rojas, calurosa y secas del desierto, los indígenas que se consideran descendientes de Horus, buscando la subsistencia, se establecen en las riberas del “río de la vida”, en las tierras negras y fértiles, llamadas así por limo que el Nilo arrastraba en sus crecidas, y que al retirarse las aguas dejaban en sus orillas un barro oscuro que permitía al labrador el cultivo de varias cosechas.
Los poblados crecen, progresan, se organizan en nomos y en “las dos tierras”, surgen dos reinos... el Alto Egipto y el Bajo Egipto. Nativos y colonos del Nilo, creen en la vida después de la muerte y entierran sus muertos con sus enseres para la otra vida en tumbas cavadas en la arena.
Este periodo también es llamado Época Tinita por ser Tinis
la ciudad del Alto Egipto que funcionó como capital.
Pasan los años, el Bajo Egipto no acepta el centralismo del Alto Egipto y las revueltas y luchas continúan.
En el 2800 a. C. los sucesos llevan al poder a Hetepsejemuy, quien termina con las luchas, unifica el Alto y el Bajo Egipto y restablece la paz como primer faraón de la Dinastía II.
Narmer o Menes Paleta de Narmer
CURIOSIDADES...
* Las inscripciones egipcias más antiguas
conocidas (fechadas en torno al 3300-3200 a.C.). Son pequeñas
tablillas de hueso y marfil que utilizaban dibujos como símbolos contables y nombres
de territorios.
* La Paleta de Narmer es un objeto
arqueológico egipcio, aproximadamente del año 3100 a.C., encontrada en el Templo
de Horus en Hieracómpolis, a unos 20 km de la
ciudad actual de Edfu. La huella arqueológica es una
placa conmemorativa de pizarra con grabados de la
unificación del Alto y Bajo Egipto bajo el mandato del rey Narmer.
* En la tradición egipcia, el hecho de que, a la muerte de un faraón, si el sucesor a la corona organizaba y dirigía el entierro de su predecesor, el pretendiente al trono quedaba legitimado para ser coronado. Este hecho, permitió a Hetepsejemuy, tenido por un usurpador del trono, pues no era hijo directo del faraón Qaa de la Dinastía I, que su sucesión al trono fuese legítima e incuestionable.
* En el Valle de Guiza, la aldea de Saqqara fue la “ciudad de los muertos” de Menfis, su necrópolis y Hetepsejemuy fue el faraón que rompió con la tradición de los enterramientos reales en Ávidos y eligió para su descanso eterno, otro lugar entre el norte de Saqqara y el sur del delta, pero cerca de Menfis para así vigilar mejor su capital.
Texto extraído del libro El Nilo en mis manos
Autor José González Mayoral - Goma -
Diseño, maqueta e impresión: José González Mayoral - Goma -




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